Nuestra Misión

Amar a Dios, Amar a Todos, Sirviendo a Todos

Esta es nuestra misión como iglesia. Esto es lo que queremos ser como comunidad de creyentes en Jesucristo. Todo comienza con el amor a Dios. Ahí es donde tiene que empezar. Una vez alguien le preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más grande; y él respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.”

Cuando aprendemos a amar a Dios, entonces la progresión natural será la de amar a la gente. No podemos verdaderamente amar a Dios sin amar a la gente. Dios ama a la gente; y cuando su amor está en nosotros, a Dios le encanta también.

Por supuesto, el siguiente paso será entonces para servir a otros. Jesús se convirtió en un sirviente porque Él nos amó y dio su vida por nosotros. Como cristianos, nunca llegará a ser todo lo que Dios nos creó para ser hasta que lleguemos a ser criados en su Reino.

Declaración de propósito

Para formar y desarrollar Discípulos de Cristo

Cuando hemos aprendido a amar a Dios con todo nuestro corazón y de esa aprendido a amar a la gente, esto nos lleva a la servidumbre en el Reino de Dios – nos hemos convertido en un discípulo de Jesús. Nuestro corazón es ayudar a la gente no sólo se convierten en cristianos, sino para seguir a Jesús en el discipulado.
Creemos que cada cristiano está llamado a ser un discípulo.